31 marzo 2011
15 marzo 2011
naderías_2008
Ilustración: Emmanuelle Houdart
Mariposa suicida:
bate sus alas en la ladera,
espera que el alud
responda a su llamada.
Pasión excursionista:
bajábamos a la llanura, noche cerrada,
de camino nos robábamos la boca.
Son mis raíces quebradas
las que me giran hacia otro abismo.
Buceo en aceite, eres agua clara.
Tengo palabras: te las ofrezco llenas.
Escuchas, miras,
recortas intenciones.
Deduzco que me eludes.
Pido disculpas
por el atrevimiento.
Detengo mis anhelos.
Cosecho fruta muerta.
Con la z . Mediterráneo.
Abril a punto.
Azorado azul.
Se solaza la vida.
10 marzo 2011
Acción de gracias, un poema de Jorge Riechmann.
cerezas,
de amor,
de libertad, de gozoso desorden,
de un tú que existe.
El valor del amor no está en el amor
sino en tu alegría.
El valor de la lucha política no está en ella
sino en las cerezas, las muchachas y la buena atención sanitaria.
El valor de la libertad no está en la libertad
sino en la igualdad.
El valor de la igualdad no está en la igualdad
sino en la fraternidad.
Seguro que ya sospechas dónde reside
el valor de la fraternidad y no te engañas:
en la libertad.
El valor de tu alegría tampoco está en sí mismo
sino en el gozoso desorden
con que construimos horas de libertad
de cerezas de igualdad de lucha política de amor.
Pero estas cosas las sé
porque tú existes.
Jorge Riechmann.
sino en tu alegría.
El valor de la lucha política no está en ella
sino en las cerezas, las muchachas y la buena atención sanitaria.
El valor de la libertad no está en la libertad
sino en la igualdad.
El valor de la igualdad no está en la igualdad
sino en la fraternidad.
Seguro que ya sospechas dónde reside
el valor de la fraternidad y no te engañas:
en la libertad.
El valor de tu alegría tampoco está en sí mismo
sino en el gozoso desorden
con que construimos horas de libertad
de cerezas de igualdad de lucha política de amor.
Pero estas cosas las sé
porque tú existes.
Jorge Riechmann.
08 marzo 2011
05 marzo 2011
todo lo que hay que parar
Ilustración: http://artandghosts.typepad.com/
Un sahumerio entre graznidos de cuervos.
Blanca tres veces, por cada una que he levantado la vista.
Como hierba aromática cuando me hablas,
haciendo jirones la asepsia.
Todo lo que da vueltas y hay que parar.
Hemos llegado a lo alto de la colina,
el caballo me admite. Descanso.
Unicornio mira después del extravío de la noche. Yo,
me dejo en sus ojos.
De “Los pájaros de crié en tu nombre”, Prensas Universitarias de Zaragoza, 2009.
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