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Hasta el 22 de noviembre, en La Maison de la Poésie de Paris. Si, afortunados, paráis por allí, quizá pueda ser un buen plan, creo que no dejaría indiferente. El texto es de un poeta inglés llamado Tony Harrison.


Me gustan las mariposas rojas,como las que sólo se ven en las ilustraciones.
Señora, llévese a esta niña,vocifera un gran sapo sin espina dorsal,déle usted un tranquilizante antes de volver a sentarla en mi sillón.(en la puerta pone es-to-ma-tó-lo-go) esos bichitos que te roen la boca sin quererlo tú y te van amordazando la risa cosiéndote los labios con un perno si duermes con la oreja doblada te quedarás sorda si te tocas donde está el corazón se te para las cuclillas están prohibidas sin levantar los talones nace con el vientre como si le faltara un músculo su insomnio lateral es la ptosis secreta de las vísceras
Fuera de aquí, demonio de tres años. sobre todo en la mesa no se habla
Los niños se cuentan las pestañas y las cejas, caen fácilmentecruzándose en el margen blanco del libro de mates(caótico enrejado en miniatura que puedes frotar entre dos dedos,y desgastar despuésa mordisquitos con los incisivos).
con lo guapa que tú eras... ¡toma! te regalo estos golpes: uno-dos-tres ¿sabes contar hasta doce? ¡páralos con los brazos!
En el probador de la boutique infantilcomo pintada de ceradel morado al amarillodegradándose una lágrima:nunca olvidaréel conjunto que me compró mamáaquel día, hijodeputa.
Este artista irreverente se hace llamar Joe Crepúsculo, canta fatal pero si resistes la escucha de, pongamos, tres o cuatro canciones (aconsejo una vuelta por youtube para documentarse con sus joyitas audiovisuales) puede llegar a gustarte y hacerte volver a él de vez en cuando para no echarle de menos. A mí al principio me irritaba, ahora me hace gracia (menos cuando mea, si veis el video lo entenderéis). El día que tengamos una artista, mujer, equivalente a Crepus, ¿sería posible?, luciendo cartucheras en sus videos y siendo venerada, riéndose de sí misma y haciendo lo que le viniera en gana, luciendo como lo es él así al natural del todo imperfecto... ese día ya me hago fan definitiva y me compro todos los discos.
¿Se le considera artista de culto en el panorama indie español/catalán? sí. Las razones, eso, que cada uno las busque si le apetece. Debe haberlas. También para que en 2008 la revista Rockdeluxe ensalzara su disco "Supercrepus" a mejor disco del año.
Y su imprescindible canción Baraja de Cuchillos (del disco Supercrepus), en esta versión cantada por La Bien Querida y Manos de Topo.
Los cuchillos que vienen en esta baraja/te permiten jugar con amplitud./Nunca temas las distancias,/la rueda más ancha es más eficaz./De lo que tengo miedo/es de tu miedo a que lo veas todo igual/o a que todo te sea indiferente./Cuidado con el fuego que enciendes,/no te quemes la cara otra vez./De las cosas que entran por los ojos,/muy pocas de ellas entran de pie./Los cobardes mueren antes de tiempo,/los valientes murieron antes de ayer,/a veces pienso en perderte,/también a veces pienso en volver./De lo que tengo miedo/es de tu miedo a que lo veas todo igual/o a que todo te sea indiferente.
Esta mañana. Leo alguna página de Tara (DVD, 2006) de Elena Medel.
Versos de Elena Medel. página 17 de Tara.
II
(Soy Salomón. Pienso construir un altar secreto para los domingos. No busco
de vosotros una mano en la espalda, sino que la tendáis para ayudarme a
escapar de la marea.
El río al que caí multiplica su caudal conforme los otros lloran. Mi corazón es
una esponja, una caja negra que recoge
todo cuanto sucede.
El tanatorio, mientras, ejerce su función. Alquiler igual a frío.
Una mujer rubia, pálida, me da la bienvenida. Soy Salomón. Te mostraré mi
altar secreto
si me guías hasta donde descansa)
Ofelia al otro lado del cristal, Angélica después de cuatro años, respetada por
las aguas,
mientras yo pataleo para no ahogarme. Pronuncio agua y lloro por aquello de lo
que carezco. Como pulsar un botón en lo profundo de mi espalda. Lo
conocido me zarandea.
Dijiste dos días antes: cuando mejore, iré a la peluquería a arreglar este
desastre.
El cristal mostraba lo contrario: en tu pelo antes gris, revuelto, brillarán los
bucles durante cuarenta días y cuarenta noches.
Nunca vulnerable, nunca muerta: tan hermosa como la última vez en que nos
vimos.
(Dios, entonces, posó sus manos sobre mis hombros
y me sentí sola)
Esta canción me gusta muchísimo. Del disco Beware (2009)
colocado ahí. más
allá de ese límite más
allá.
ya no se sufre.
lo entrego a dispersión.
al olvido del mar.
cuerpo descosido de ti.
saludo hasta el goce
desierto
Martine Broda, Deslumbramientos, Linteo Poesía, 2009.
Jirafa
Tú hablas de tú
a los árboles,
penetras con tu pregunta
entre las ramas,
no quieres nada de los pájaros,
como no quieres nada de la hierba;
tú sólo quieres lo que sabe
a verde sin tristezas,
quieres el verde más inalcanzable.
Eres la gran apasionada de las hojas,
la gran apasionada de lo intacto,
buscas el verde que no existe en esta tierra,
eres la gran platónica.
Fabio Morábito, De lunes todo el año ed: Joaquín Mortiz, 1992.
Junto al árbol
Árbol, junto a ti
árbol soy,
cuerpo inerte en baño glacial sumergido.
El cielo resplandece,
la amistad no deslumbra.
Y el invierno se afirma,
flor entre las flores.
Árbol, junto a ti,
árbol soy.
Frío que estremece.
En agua helada, glacial,
tú y yo, día y noche, sumergidos.
Kim Namjo (2003), Antología poética, Madrid: Verbum.
Flor serena
Alma,
dejemos de partir volando como pájaros.
Alma,
Dejemos de aparecer como nubes
y volver como lluvia.
¿Me convertiré en un pozo quieto que no va ni viene?
¿O seré mejor una flor serena?
So Chongju (2000), Poemas de un niño vagabundo de 80 años, Madrid: Verbum.
El alma ama el tiempo ajeno. Sólo así puede salir de sí y olvidar su monólogo; también así puede hablar a través del otro que ama, porque es la extrañeza de éste. Amar es conversar con un extraño. Conversar es amar a un extraño. Conversamos sobre el amor cuando nos hemos convertido en extraños: entonces somos pura conversación, fluimos incesantes hacia el otro que viene y corre hacia nosotros conversando, amando, convertido ya a sí mismo, a su silencio; sin mirar atrás, en donde queda su ser conocido, repetido.
Vega, A. (2004). El bambú y el olivo. Barcelona: Herder.
ME DEJARÉ MORIR EN TU SILENCIO...
Me dejaré morir en tu silencio,
que de noche me diste de comer
los frutos del cerezo
en tu alcoba de sombras
sangrantes de perfume
y nada más deseo.
Me dejaré morir en tu silencio.
Clara Janés "Kampa" 1986
Pòrtic
Jo porto dintre meu
per fer-me companyia
la solitud només.
La solitud immensa
de l'estimar infinit
que voldria ésser terra,
aire i sol, mar i estrella,
perquè fossis més meu,
perquè jo fos més teva.
Rosa Leveroni
Gràcies, oh déus! d'aquest amor sens joia
vestit d'humilitat i argila fràgil.
Gràcies, oh déus! d'aquest dolor que em cega
si feu que plenament pugui cantar-los.
Rosa Leveroni
Lo último que me queda
-lamento de un vagabundo-
Lo último que me queda
es solo la sepultura de mi amor cubierta de hierbas
en un valle de mi pueblo natal.
Y solo una lágrimas oscuras que caen sobre ella.
Sólo el cielo de mi pueblo
que entra por la mar azul de mis ojos.
Solo el bello azul aguado del cielo
como el color olvidado de la cerámica de la dinastía Li.
Desde lo profundo del abismo celestial
me llega un sonido sin sonido:
¿por qué tardaste, de dónde vienes?
Sólo el espíritu de mi amor, sin carne ni hueso,
que viene gritándome.
So Chongju (2000), Poemas de un niño vagabundo de 80 años, Madrid: Verbum.